Prepararse el desayuno. Ducharse sin ayuda. Vestirse. Utilizar el móvil. Cocinar. Salir a comprar. Volver al trabajo. Retomar una afición. Desenvolverse con seguridad en casa.
Después de una lesión, una enfermedad neurológica o ante determinadas dificultades funcionales, actividades que antes formaban parte de la rutina pueden convertirse en un reto.
En AIRe Valencia, la Terapia Ocupacional trabaja para que cada persona pueda mantener, recuperar o mejorar su autonomía y participación en las actividades que son importantes en su vida.
Para conseguirlo, no nos centramos únicamente en las capacidades de la persona. Analizamos también la actividad que necesita realizar y el entorno en el que tiene que desenvolverse, buscando estrategias, entrenamiento y adaptaciones que permitan trasladar los avances de la terapia a la vida real.

La Terapia Ocupacional es una profesión sanitaria orientada a favorecer la autonomía, funcionalidad y participación de las personas en las actividades de su vida cotidiana.
Estas actividades pueden abarcar desde las necesidades más básicas —como vestirse, comer o asearse— hasta otras relacionadas con el hogar, el trabajo, las relaciones sociales, el ocio o la participación en la comunidad.
Por eso, ante una misma enfermedad o lesión, dos personas pueden necesitar intervenciones completamente diferentes.
Lo importante no es únicamente qué capacidades se han visto afectadas, sino qué actividades quiere o necesita recuperar cada persona.
En AIRe Valencia partimos de esa realidad para establecer objetivos terapéuticos individualizados y funcionales.
El servicio de terapia ocupacional de Aire está dirigido a:
Uno de nuestros principales objetivos es conseguir que la persona alcance el mayor grado de autonomía posible en su cuidado personal.
Podemos trabajar actividades como:
La intervención se adapta a las capacidades, necesidades y objetivos de cada persona.
Ser autónomo no significa únicamente poder vestirse o comer sin ayuda.
También supone poder desenvolverse en aquellas tareas que permiten organizar y mantener la vida cotidiana.
Desde Terapia Ocupacional podemos trabajar actividades como:
El objetivo es que las capacidades trabajadas durante la terapia puedan transformarse en mayor independencia en situaciones reales.
Recuperación funcional de miembro superiorDespués de determinadas lesiones o enfermedades neurológicas pueden aparecer dificultades para utilizar correctamente el brazo o la mano.
Esto puede afectar a actividades tan diversas como coger un vaso, utilizar cubiertos, abrocharse una camisa, escribir, cocinar o utilizar el móvil.
Desde Terapia Ocupacional podemos trabajar, en función de las necesidades de cada persona:
El objetivo no es trabajar el movimiento de forma aislada, sino conseguir que la persona pueda utilizar esas capacidades para realizar actividades significativas en su día a día.
La autonomía también depende de capacidades como la atención, memoria, planificación, organización o resolución de problemas.
Cuando estas funciones se ven afectadas, pueden aparecer dificultades para organizar una comida, seguir una rutina, preparar una compra o completar una actividad que anteriormente se realizaba sin esfuerzo.
Desde Terapia Ocupacional podemos trabajar estas capacidades dentro de actividades funcionales y significativas, buscando estrategias que faciliten el desempeño cotidiano.
Cuando las necesidades de la persona lo requieren, esta intervención se coordina con otras disciplinas del equipo de AIRe, como Neuropsicología.
En ocasiones, mejorar la autonomía no requiere únicamente trabajar las capacidades de la persona.
Modificar la actividad o adaptar el entorno puede marcar una gran diferencia.
Desde Terapia Ocupacional podemos valorar las dificultades que aparecen en el día a día y orientar sobre:
El objetivo es favorecer la autonomía, seguridad y participación de la persona en su propio entorno.
Cuando resulta necesario, el/la terapeuta ocupacional puede valorar y recomendar productos de apoyo u órtesis que faciliten determinadas actividades o contribuyan a alcanzar los objetivos terapéuticos establecidos.
Pero disponer de una ayuda técnica no siempre es suficiente.
Es importante seleccionar la solución adecuada para cada persona y entrenar su utilización dentro de las actividades en las que realmente va a necesitarla.
La vida de una persona no termina en las actividades de autocuidado.
Después de una enfermedad o lesión también puede ser importante volver a trabajar, retomar una afición, participar en actividades sociales o recuperar determinadas rutinas fuera de casa.
Por eso, la Terapia Ocupacional puede abordar también aquellas actividades relacionadas con:
Los objetivos se establecen en función de lo que cada persona necesita y considera importante recuperar.
¿A quién puede ayudar la Terapia Ocupacional?En AIRe Valencia trabajamos con personas adultas que presentan dificultades para desarrollar sus actividades cotidianas con la autonomía o seguridad que necesitan.
Entre otras situaciones, la Terapia Ocupacional puede formar parte del proceso de intervención de personas con:
Después de un ictus, traumatismo craneoencefálico u otro daño cerebral adquirido pueden aparecer dificultades motoras, cognitivas, perceptivas o funcionales que interfieren en las actividades cotidianas.
La Terapia Ocupacional busca que los avances conseguidos durante la rehabilitación tengan una aplicación práctica: volver a utilizar el brazo afectado en una tarea, vestirse con mayor autonomía, preparar una comida o desenvolverse mejor en casa, por ejemplo.
En patologías como Parkinson, esclerosis múltiple, ELA o diferentes tipos de demencia, las necesidades pueden cambiar a lo largo del tiempo.
La intervención puede orientarse a mantener la autonomía durante el mayor tiempo posible, adaptar las actividades, compensar determinadas dificultades y facilitar la participación en las rutinas cotidianas.
Las consecuencias funcionales de una lesión neurológica o medular pueden afectar de forma muy diferente a cada persona.
Por ello, establecemos objetivos individualizados dirigidos a favorecer el máximo grado posible de autonomía y participación.
Determinadas lesiones, amputaciones, patologías reumatológicas u otras condiciones pueden dificultar el desempeño de las actividades cotidianas.
En estos casos, la Terapia Ocupacional puede trabajar sobre las capacidades de la persona, la forma de realizar la actividad y las posibles adaptaciones necesarias.
La Terapia Ocupacional no interviene únicamente cuando existe una pérdida completa de independencia.
También puede ser útil cuando empiezan a aparecer dificultades que interfieren en determinadas actividades y queremos prevenir una mayor pérdida de autonomía o encontrar nuevas formas de seguir realizándolas.
Antes de establecer un tratamiento necesitamos conocer algo fundamental:
¿Qué actividades son importantes para ti y cuáles están resultando difíciles actualmente?
Las prioridades de una persona pueden ser volver a cocinar. Las de otra, vestirse sin ayuda. Para otra puede ser utilizar mejor la mano afectada o recuperar una actividad de ocio.
Esas prioridades ayudan a orientar la intervención.
Valoramos las capacidades y dificultades de la persona y, cuando procede, utilizamos herramientas de evaluación estandarizadas.
Analizamos también cómo esas dificultades están repercutiendo en las actividades cotidianas.
Los objetivos terapéuticos deben tener sentido para la persona.
No trabajamos únicamente para conseguir “más fuerza”, “más movilidad” o “mejor coordinación”.
Trabajamos para que esa mejora permita hacer algo que actualmente resulta difícil.
Siempre que sea posible, utilizamos actividades y tareas relacionadas con situaciones reales.
Porque practicar aquello que queremos recuperar forma parte del proceso de recuperación de la autonomía.
Recuperar una función no siempre significa volver a hacer una actividad exactamente de la misma manera que antes.
En ocasiones, aprender una estrategia diferente, utilizar un producto de apoyo o modificar el entorno permite conseguir una mayor autonomía y seguridad.
Las dificultades que aparecen después de una enfermedad o lesión rara vez afectan a una única área.
Una persona puede presentar al mismo tiempo alteraciones de movilidad, equilibrio, comunicación, deglución, atención, memoria, planificación o estado emocional.
Por ello, cuando las necesidades de la persona lo requieren, en AIRe Valencia trabajamos desde un enfoque interdisciplinar, coordinando Terapia Ocupacional con otras especialidades del centro como:
El objetivo es que las diferentes intervenciones compartan prioridades y trabajen de forma coordinada para mejorar la funcionalidad y la calidad de vida de la persona.
Una rehabilitación cobra sentido cuando sus resultados llegan al día a día.
Volver a preparar un café.
Abrocharse una camisa.
Utilizar de nuevo una mano para comer.
Organizar las tareas de casa.
Salir a comprar.
Retomar una afición.
Volver a participar en una actividad familiar.
En AIRe Valencia entendemos la Terapia Ocupacional desde esta perspectiva: trabajar capacidades, actividades y entorno para que cada persona pueda mantener o recuperar el mayor grado posible de autonomía y participación en su propia vida.
Si tú o un familiar habéis experimentado una pérdida de autonomía o existen actividades del día a día que están resultando difíciles, podemos valorar vuestro caso y orientaros sobre las opciones de intervención.
Contacta con el equipo de AIRe Valencia y cuéntanos.