03 Nov Prevención de la sarcopenia: cómo mantener músculo, fuerza y funcionalidad con un enfoque interdisciplinar
¿Sabías que muchas personas mayores no pierden su independencia por enfermedad, sino por falta de fuerza?
Sí. A menudo, lo que marca la diferencia entre vivir con autonomía o depender de alguien más es algo tan cotidiano como poder levantarse solo del sofá, de la cama o del inodoro.
Según un análisis revisado de PMC, a partir de los 50 años la masa muscular se reduce aproximadamente un 1-2 % cada año, con una caída de la fuerza incluso mayor.
Pero hay una buena noticia: la fuerza se entrena, la autonomía se protege y la sarcopenia se puede prevenir.
En este artículo te explicamos qué es la sarcopenia, por qué ocurre y cómo la fisioterapia, la terapia ocupacional y otraos tratamientos pueden ayudarte a mantener la fuerza, el equilibrio y la independencia durante más años.
¿Qué es la sarcopenia y por qué debemos prestarle atención?
La sarcopenia es la pérdida progresiva de masa y fuerza muscular asociada a la edad. No es una enfermedad en sí, pero puede tener un gran impacto en la funcionalidad y la calidad de vida.
Cuando los músculos se debilitan, actividades tan simples como subir escaleras, abrir un tarro o mantenerse de pie durante un rato largo pueden volverse un reto.
Cabe añadir que la sarcopenia aumenta el riesgo de caídas, fracturas y pérdida de autonomía. Pero también influye en la salud metabólica, el equilibrio e incluso en el bienestar emocional.
Aunque el envejecimiento es el principal factor de riesgo, el sedentarismo, la alimentación insuficiente en proteínas, el estrés o determinadas patologías pueden acelerar este proceso.
Señales tempranas de sarcopenia
La sarcopenia puede desarrollarse de forma silenciosa. Algunos signos tempranos que conviene observar son:
- Sensación de menor fuerza al levantarte o al cargar objetos.
- Pérdida de equilibrio o mayor inseguridad al caminar.
- Reducción del tono muscular visible.
- Dificultad para realizar tareas que antes resultaban sencillas.
- Cansancio ante esfuerzos pequeños o habituales.
Detectar estos posibles indicios a tiempo permite intervenir antes de que afecten de forma significativa la independencia.
Claves para la prevención de la sarcopenia
La buena noticia es que sí es posible prevenir la sarcopenia -y en algunos casos, revertir parte de sus efectos- mediante un enfoque integral que combina movimiento, hábitos saludables y acompañamiento profesional.
1. Ejercicio físico: la piedra angular
El entrenamiento de fuerza o resistencia progresiva es la herramienta más eficaz para combatir la pérdida muscular.
Una revisión meta-analítica de BioMed Central concluye que el entrenamiento de resistencia mejora significativamente la fuerza, la movilidad y las funciones físicas en personas mayores con sarcopenia.
Como explica el Dr. William Evans, uno de los pioneros en el estudio de la sarcopenia, “descubrimos que las mejoras absolutas eran las mismas entre las personas mayores sanas y las personas jóvenes sanas.”
Es decir, el cuerpo conserva su capacidad de adaptarse al ejercicio incluso con el paso de los años, una evidencia más de que nunca es tarde para fortalecer la musculatura y preservar la autonomía.
No se trata solo de “hacer ejercicio”, sino de entrenar con sentido, bajo la guía de profesionales de fisioterapia y readaptación funcional.
Sin ir más lejos, nuestros fisioterapeutas expertos en prevención y promoción de la autonomía, diseñan programas individualizados que combinan:
- Ejercicios de fuerza y equilibrio.
- Trabajo funcional para actividades de la vida diaria.
- Estrategias de prevención de caídas.
Cada sesión busca no solo recuperar músculo, sino devolver confianza y seguridad en los movimientos.
→ Si te interesa conocer más sobre el papel del ejercicio en la prevención, puedes leer nuestro artículo sobre fisioterapia preventiva en personas mayores.
2. Terapia ocupacional: mantener la funcionalidad y la autonomía
La terapia ocupacional también desempeña un papel esencial en la prevención de la sarcopenia, ya que su objetivo no es solo mejorar la fuerza, sino mantener la capacidad de hacer las cosas que dan sentido a la vida diaria.
En nuestro centro de rehabilitación neurofuncional para adultos, el equipo de terapeutas ocupacionales ayuda a:
- Reentrenar actividades de la vida diaria (vestirse, cocinar, asearse, moverse por casa).
- Reorganizar rutinas para aumentar la participación y el movimiento.
- Adaptar el entorno del hogar para hacerlo más seguro y accesible.
- Reforzar la autoconfianza y la motivación.
Esta mirada funcional complementa a la fisioterapia: mientras el fisioterapeuta trabaja la fuerza y la movilidad, el terapeuta ocupacional se centra en traducir esa fuerza en independencia real.
3. Nutrición y hábitos saludables
Sin una alimentación adecuada, los músculos no se regeneran.
Una dieta rica en proteínas de alta calidad, vitamina D, omega-3 y antioxidantes es fundamental para mantener la masa muscular y la energía.
Otras rutinas saludables que influyen positivamente en la prevención de la sarcopenia incluyen:
- Dormir bien y respetar los ciclos de descanso.
- Mantener una hidratación adecuada.
- Reducir el consumo de alcohol y tabaco.
- Evitar el sedentarismo prolongado (un tip sencillo es levantarse cada 30 minutos).
Ejercicios para sarcopenia: ejemplos prácticos
Si eres de los que ya deseas empezar a moverte más, o bien, sabes a quién le vendría de maravilla, aquí te dejamos algunas ideas, que es recomendable hacer bajo supervisión profesional para mayor eficacia y seguridad:
- Sentarse y levantarse de una silla (3 series de 10 repeticiones)
- Caminar con pasos largos y firmes 15-20 minutos diarios
- Subir y bajar un escalón bajo con apoyo
- Trabajo con bandas elásticas (brazos y piernas)
- Ejercicios de equilibrio en casa (como mantenerse sobre un pie)
Realmente no hay edad para empezar. Lo importante es hacerlo de forma progresiva y guiada.
Además, no olvides que la motivación y el bienestar emocional también contribuyen al fortalecimiento. Mantener contacto social y participar en actividades grupales de tu interés puede ayudar a mantener una vida más saludable.
Cómo abordamos la sarcopenia en AIRe Valencia
En AIRe Valencia entendemos la prevención de la sarcopenia como un trabajo coordinado entre distintas áreas.
Nuestro equipo combina la experiencia de fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, nutricionistas, neuropsicólogos y demás profesionales para ofrecer un plan de intervención integral que tiene en cuenta el cuerpo, la mente y las emociones.Así conseguimos que cada persona recupere fuerza, pero también confianza, autonomía y calidad de vida.
Evaluamos de manera personalizada el nivel de fuerza, movilidad y equilibrio de cada persona, con tal de poder diseñar un plan adaptado que puede incluir:
- Fisioterapia y readaptación funcional, para recuperar masa muscular y confianza en el movimiento.
- Terapia ocupacional, para mantener la autonomía en las actividades cotidianas.
- Asesoramiento nutricional y acompañamiento emocional, cuando es necesario, en coordinación con otros especialistas.
Si notas pérdida de fuerza, dificultad para moverte o menor seguridad en tus desplazamientos, no esperes a que avance. La sarcopenia se puede prevenir y tratar.
Si quieres, te acompañamos paso a paso, con cercanía, rigor y compromiso.
Cuidar hoy tu músculo es invertir en tu autonomía de mañana. ¿Hablamos?